Greenpeace vincula multinacionales textiles con contaminación fluvial china

Se trata del nonilfenol y de PFC, sustancias prohibidas en la Unión Europea y que pueden producir cambios hormonales en seres vivos, por lo que -según el estudio- alteran el sexo de los peces y pueden reducir el esperma en los hombres. 

Greenpeace presentó hoy, con un acto de protesta en Pekín, un estudio que vincula la contaminación en muchos ríos de China con la actividad de empresas proveedoras de grandes industrias multinacionales del sector textil.

El estudio, bajó el título de "Dirty laundry" ("Trapos sucios"), analizó aguas residuales junto a dos fábricas abastecedoras de importantes marcas, Youngor Textile (cerca de Shanghái, en el delta del río Yangtsé) y Well Dyeing Factory (junto a Hong Kong, en la desembocadura del Perla) y encontró altos niveles de dos contaminantes, informó Efe.

Se trata del nonilfenol y de PFC, sustancias prohibidas en la Unión Europea y que pueden producir cambios hormonales en seres vivos, por lo que -según el estudio- alteran el sexo de los peces y pueden reducir el esperma en los hombres.

"Los resultados no son por esperados menos alarmantes y las compañías deben tomar medidas al respecto", aseguró a Efe Li Yifang, responsable de esta campaña, en la presentación del estudio, junto a una tienda Adidas en la comercial calle pequinesa de Sanlitun.

El estudio de Greenpeace señala que las fábricas denunciadas en el estudio podrían no ser casos aislados, y advierte de que las dos fábricas denunciadas tienen relaciones comerciales con firmas como Adidas, Calvin Klein, Converse, H&M, Lacoste, Li Ning, Cortefiel o Puma.

Algunas de estas empresas, contactadas por Greenpeace, negaron tal relación, o bien señalaron que investigarán las actividades de sus proveedores.

En la protesta posterior a la presentación del estudio, varios miembros de la ONG pusieron carteles en la tienda que Adidas tiene en Pekín, la más grande del mundo, los cuales fueron retirados por el personal del establecimiento minutos después.

"La protesta es sólo para dar más visibilidad a esta realidad que perjudica a la gente y al ecosistema que habita cerca de estos lugares. Creemos que la responsabilidad no es sólo del Gobierno, sino que las marcas tienen que jugar un papel principal aquí", declaró Li.

"Seguiremos intentando que el Gobierno y las multinacionales tomen conciencia de la importancia del medio ambiente y del respeto al mismo", concluyó Li. EFE